Valoración: 8/10

Mejor canción: Your Protector

Track list: “Sun It Rises”, “White Winter Hymnal”, “Ragged Wood”, “Tiger Mountain Peasant Song”, “Quiet Houses”, “He Doesn’t Know Why”, “Heard Them Stirring”,  “Your Protector”, “Meadowlarks”, “Blue Ridge Mountains”, “Oliver James”.

Con origen en Seattle, la historia de Fleet Foxes es la de muchos grupos Indie americanos de la década de los 00. Con influencias muy fuertes de mitos americanos del folk-rock como Bob Dylan o Neil Young, dos amigos, Robin Pecknold y Skyler Skjelset formaron un proyecto con claras evocaciones al sonido de los 60. Pronto empezaron a llamar la atención, en gran parte por el talento de Pecknold (vocalista y compositor del grupo) y entraron en un estudio a grabar parte de su material.

El resto, muy habitual como decíamos, es historia. Gran cantidad de visitas y escuchas en su web de Myspace, el boca a boca favorecido por la descarga ilegal y el movimiento de mp3’s por la red, algo de lo que por fin se están dando cuenta las discográficas, y que tanto ayudó a este grupo americano en sus comienzos.

En 2008 y tras lanzar un EP llamado ‘Sun Giant’ que tuvo muy buena acogida entre la crítica, lanzaron al mercado su primer álbum: “Fleet Foxes”.

Fleet Foxes – Fleet Foxes (2008)

Analizar las virtudes de ‘Fleet Foxes’ podría llevarnos bastante tiempo, pues es un disco plagado de ellas. Sus rasgos más característicos son su sonido folk de hace varias décadas (Stills, Crosby & Nash & Young son una clara influencia), sus tintes de rock-progresivo en algunos temas y unas letras muy profundas y enigmáticas.

El apartado vocal ciertamente merece un comentario aparte, pues el trabajo principalmente de Robin Pecknold es sobresaliente, pero la globalidad del grupo redondea la producción con un trabajo de armonía vocal muy interesante. El ambiente o ‘eco’ que crean sus miembros en algunas canciones es realmente destacable. En la temprana “White Winter Hymnal” esto se pone muy de manifiesto.

Este trabajo de armonía vocal se une con unas melodías realmente trabajadas y ascendentes que componen un gran instrumento para transmitir las emociones que la banda busca reflejar en sus canciones. Y es que éste es un álbum cargado de emociones, con las que el grupo va jugando a lo largo de sus once temas, de forma magistral.

Como demuestra el cambio del segundo a tercer tema, llega la potente “Ragged Wood”, una visión clara de lo que comentaba anteriormente, la capacidad para crear melodías al servicio de las intenciones, en un tema muy versátil que asenta el disco y nos da una clara muestra de lo que tenemos entre manos. Ésta es una de las partes donde el rock-indie hace más acto de presencia. En “Tiger Mountain Peasant Song” vemos la influencia del folk más puro, que combinado con las dulces armonías y la voz de Pecknold, así como su enigmática letra, logra un efecto más que considerable.

Podemos ver otra de las influencias del grupo, The Beach Boys, claramente en el comienzo de “He Doesn’t Know Why”. Sonido muy típico del grupo californiano y otra canción muy disfrutable. Si fuera poco con ésta demostración de melismas (cambiar la nota o altura de una misma sílaba músical al ser cantada), el siguiente tema “Heard Them Stirring” se basa exclusivamente en esto y en una instrumentación un tanto progresiva y experimental.

Probablemente la canción más interesante del disco viene a continuación, “Your Protector”. Una flauta y el vocalista van introduciendo un tema que va creciendo y entrega probablemente el punto álgido del disco, a nivel de composición.  Una canción muy cuidada en cuanto a arreglo y brillante, en definitiva.

A partir de este momento, si entendemos el disco como un todo y lo escuchamos en el orden correcto, comienza a disminuir el ritmo como es debido según se va acercando su final, con momentos destacables como los lyrics de “Blue Ridge Mountains” (así como su curiosa instrumentación, protagonizada por una Melódica) y el trabajo vocal tan depurado en la final “Oliver James”, en la que Pecknold demuestra que puede forzar su voz sin ningún tipo de esfuerzo ni repercusión en la suavidad de su sonido.

Para concluir solo cabría repetir que ‘Fleet Foxes’ es un disco y una banda con un sonido único, combinando unas influencias muy positivas de hace más de cuatro décadas con las “maravillas” del rock-progresivo Indie (por etiquetar este fangoso terreno de alguna forma). Como rasgos más destacables habría que apuntar el trabajo vocal de los miembros del grupo así como la construcción y variedad de melodías que piden ser escuchadas una y otra vez. Disco de cabecera.