Cambio de dirección en el blog

Deja un comentario

Escribo esta entrada bastante poco habitual para comentar algo que marcará el futuro de este modesto blog y el tipo de posts que podréis leer en él de ahora en adelante.

Me he unido a la red de bloggers musicales Rockinandblogin, que recientemente ha hecho un cambio tanto de diseño como de espíritu y ahora pasa a aglutinar a un conjunto de escritores bajo la misma web. En principio pretendo mantener con vida éste blog, a pesar de concentrar allí la mayor parte de mis entradas, en especial reseñas de ámbito general que iba poniendo aquí con regularidad. Pero aún así seguiré escribiendo artículos y en especial lo que haré será concentrar trabajos a más largo plazo, como acabar con el repaso a la discografía fundamental de Bob Dylan, y después seguiré con otros grupos o artistas importantes.

Sin más, un saludo a los valientes que me leen.

Post-War – M. Ward (2006)

Deja un comentario

Valoración: 6/10

Mejor canción: Right in the head

Track list: “Poison Cup”, “To Go Home”, “Right In The Head”, “Post-War”, “Requiem”, “Chinese Translation”, “Eyes on The Prize”, “Magic Trick”, “Neptune’s Net”, “R0llercoaster”, “Today’s Undertaking”, “Afterword / Rag”.

Compositor, cantante y guitarrista americano, M. Ward es un polifacético artista que ha ido ganando relativa fama en la escena Indie-folk o Country en los últimos tres o cuatro años, a pesar de llevar más de una década en la música (lanzó su primer álbum en 1999).

Con una voz áspera, pero extrañamente melosa, el estilo de Matthew S. Ward (su nombre completo) es característico y poco común. Esta peculiaridad también la traslada a su faceta guitarrística, claramente reconocible en cualquier proyecto en el que participe.

Y menciono esto porque además de aportar en bastantes niveles encima de un escenario, también lleva su versatilidad a los proyectos en los que se involucra. Es parte fundamental del dúo She & Him (que forma con la estupenda Zooey Deschanel) y también colabora con otros artistas folk en la formación del supergrupo Monsters of Folk, con un álbum lanzado al mercado en 2009.

Post-War – M.Ward (2006)

Enmarcado en un periódico traumático para Estados Unidos como es el conflicto bélico con Irak, éste álbum, con un título tan significativo, busca refugiarse en los ecos de canciones pasadas, sonidos prácticamente olvidados y realmente bebe en muchos aspectos de artistas y temas propios de la posguerra americana de los 50.

Y es que el disco ofrece un sonido folk realmente conseguido. M. Ward y los chicos del estudio consiguen combinar prácticamente a la perfección la frescura de la tecnología actual con la nostalgia y el sabor ‘oldie’ que tan bien queda reflejado y que consigue la voz de Ward, en mejor forma que nunca, y donde su color rasgado brilla más que nunca, dado el contexto en el que se encuentra.

Las composiciones son en su mayoría simplistas, muy melódicas y con esa mezcla tan extraña entre cercanía y distancia que ofrece a veces el folk con toques country como podemos encontrar en ‘Post-War’. El primer tema es una clara muestra de ello: “Poison Cup” hace gala de la habilidad del artista para sacar jugo a una progresión muy simple de acordes y supone una presentación vocal muy prometedora. “To Go Home” es el único ‘cover’ del álbum, tema original de Daniel Johnston.

Pronto se revela “Right In The Head”, un tema con toques de lamento que golpea fuerte a pesar de su suavidad y repetitividad. Que son, junto a su composición melódica son sus puntos destacables y lo convierten en probablemente lo más positivo del disco.

Pasando de largo por el tema que da nombre al disco, “Post-War”, un bajón rítmico y de sensaciones importante, llegan las otras dos grandes canciones del álbum: “Requiem” y “Chinese Translation”. El nombre de la primera lo dice todo, es una suerte de homenaje póstumo, con un carácter fuerte y optimista. El de la segunda, no podría ser más difuso. Se nos presenta una historia deliciosa, con una de las letras más interesantes del disco y probablemente la mejor composición del mismo.

Decir que el álbum no baja el nivel a partir de aquí sería mentir, pero aún así siguen habiendo canciones muy disfrutables, como “Eyes On The Prize”, que continúa la vena romántica empezada por algunas canciones anteriores. “Magic Trick”, ofrece un sonido muy diferente y más festivo (de la cual salió una gran versión en directo a dúo con Z. Deschanel en su concierto de Barcelona con She & Him).

La parte instrumental tiene mucho más peso en los últimos temas, que cierran un álbum sosegado, nostálgico y muy disfrutable.

Blonde on Blonde – Bob Dylan (1966)

Deja un comentario

Valoración: 10/10

Mejor canción: Just Like a Woman

Track list: “Rainy Day Women #12 & #35”, “Pledging My Time”, “Visions of Johanna”“One of Us Must Know (Sooner or Later)”, “I Want You”, “Leopard Pill-Box Hat”, “Just Like a Woman”, “Most Likely You Go Your Way (And I’ll Go Mine)”, “Temporary Like Achilles”, “Absolutely Sweet Marie”, “Fourth Time Around”, “Obviously Five Believers”, “Sad-Eye Lady of the Lowlands”.

Si hay una época realmente especial en la carrera de Bob Dylan es sin ningún tipo de dudas el período entre 1964 y 1966. En estos años sufrió la transformación musical más importante (de las muchas que ha tenido) y grabó los discos más redondos de su carrera. Uno tras otro. La genialidad estuvo presente antes y lo ha estado después, pero nunca tan concentrada y desenfrenada al mismo tiempo.

El giro hacia el sonido eléctrico, el rock con un marcado sonido de blues en algunos temas, llego a su culmen en Highway 61 Revisited y en Blonde on Blonde evoluciona hacia un sonido más suave y maduro sin abandonar lo alcanzado en los dos álbumes anteriores. La sustitución de Mike Bloomfield (que tenía varios compromisos en aquella época) por Robbie Robertson no solo cambiaría el carácter del disco, sino que comenzaría las relaciones tan fructíferas entre Dylan y el futuro “líder” de The Band.

Grabado en Nashville, lugar donde se detiene el tiempo en los estudios de grabación, éste disco (uno de los primeros discos dobles importantes en la historia del rock) supone el final de una era en el cantante norteamericano, que nunca volvería a hacer un álbum de similares características. Posteriormente Dylan afirmó que el sonido que más se había acercado jamás a lo que suena en su cabeza fue en Blonde on Blonde. El éxito de crítica y su influencia en posteriores músicos y generaciones se manifestaron de forma abrumadora.

Blonde on Blonde – Bob Dylan (1966)

Podemos decir que los álbumes de ésta etapa de Dylan comienzan siempre con una declaración de intenciones. “Subterranean Homesick Blues” arrancaba con las vertiginosas y poéticas letras de Bringing It All Back Home. “Like a Rolling Stone” tenía el espíritu de rabia y ese sonido tan afilado que destila Highway 61 Revisited. En esta ocasión, “Rainy Day Women #12 & 35”, representa perfectamente el carácter desenfadado (por lo general) del disco, muy upbeat. El tema, con toques hasta circenses, que ha sido muchas veces considerado como una apología del consumo de drogas (y más con toda la mística que envuelve este periodo, en especial la reciente gira de Dylan por Reino Unido), aporta la parte surrealista que veremos muy repetida en éste disco, donde podemos ver la imaginación lírica de Bob totalmente desatada.

“Pledging My Time” es el segundo golpe del álbum, un blues con un tempo pausado pero que como por arte de magia (básicamente la genial parte que Dylan ofrece con su armónica) parece mucho más acelerado y es muy característico en cuanto a lo que nos encontraremos a nivel del sonido de la banda que toca en el doble LP. Mucho más clásica es la estructura de “Visions of Johanna”, versos interminables, llenos de poética que convierten a este tema en uno de los más enigmáticos del álbum. Su título no podría estar mejor elegido, pues “visiones” con aparentemente poca relación es lo que se nos relata a cada estrofa, más madera para los empeñados en descifrar los mensajes ocultos en las letras del artista. Para los muy fans, aquí podemos empezar a ver ese color de voz tan característico de Dylan en esta grabación.

“One of Us Must Know (Sooner or Later)” sigue en la misma brillante línea, aunque de forma un poco más modesta, pero es un tema con bastante fuerza en sus partes altas. Tras él llega “I Want You”, que cuenta con una guitarra que repite siempre el mismo y un ritmo un tanto peculiar de batería que llevan en volandas ésta declaración sincera de intenciones que cuenta como casi todos los temas del disco con una composición lírica bastante destacable.

Pero a nivel de letra, o poesía, probablemente “Stuck Inside of Mobile With the Memphis Blues Again”, sea probablemente uno de los puntos álgidos de la carrera de Dylan. Siete minutos de pequeñas historias, surrealistas y narradas con esa voz con toques de desgana tan propios de él. Y para surrealismo, el que baña el blues sátiro “Leopard-Skin-Pill-Box-Hat”, que deja paso a uno de los temas centrales del disco: “Just Like a Woman”.

Mucha especulación ha habido siempre con el posible contenido misógino del tema, de su inspiración en la relación que Dylan mantuvo con Joan Baez en años previos. Lo cierto es que el tema no deja en muy buen lugar a su “protagonista” pero es una de las canciones más celebradas en la discografía del autor. Una melodía sinuosa y un fraseo muy particular son sus principales armas de seducción al oyente. Es un clásico desde el primer momento que entra por el oído de uno.

“Most Likely You Go Your Way (And I’ll Go Mine)”, sigue con esta tendencia “destructiva” del tema anterior y con un tono que a veces parece de burla. Es un tema que por estructura rítmica sigue en la línea del resto del disco, con ese tan característico sonido de la batería, que prácticamente parece un galope sobre el cual cabalga paso a paso la canción. “Temporary Like Achilles” y “Absolutely Sweet Marie”, bajan un poco el nivel de excelencia que durante un rato había emprendido la sucesión de temas, pero mantienen la peculiaridad y esencia de todo el álbum.

Un álbum que se prepara para cerrar de forma poderosa con tres canciones muy destacables: “Fourth Time Around” es un tema hipnótico, en el que todo es minimalista y perfecto. Un pequeño riff de guitarra repetido hasta la saciedad, Prácticamente dos acordes intercambiándose en la mayor parte de la canción y un viaje lírico y poco cuerdo por una suerte de romance muy ‘dylanesco’.

“Obviously 5 Believers” aparece como de la nada, y pega fuerte. Un blues muy recurrente y cargado de pequeños detalles, la banda se esfuerza al máximo en entregar el sonido buscado por Dylan, y en gran parte lo consigue. Quizás no figure entre los temas habitualmente más destacados del disco, debido seguramente a que estructural y líricamente es mucho más sencillo que ellos, pero como ya hemos visto, la sencillez vuelve a ser la clave de su éxito.

“Sad-Eyed Lady of the Lowlands”, es el impresionante final para éste viaje tan extraño y a la vez espectacular. Prácticamente 12 minutos de una oda, versos de admiración y palabras cargadas de idolatría hacia la figura femenina, encarnada con casi total seguridad por su futura esposa, Sara Dylan, que tanto juego daría en futuros álbumes. Una mujer un tanto afortunada, fuente de inspiración de una de las declaraciones más potentes jamás escritas, cerrando uno de los discos claves en la historia del rock.

Summertime EP – The Drums (2009)

Deja un comentario

Valoración: 6/10

Mejor canción: I Felt Stupid

Track list: “Lets Go Surfing”“Make You Mine”“Don’t Be a Jerk Johnny”, “Submarine”, “Down By The Water”, “Saddest Summer”,  “I Felt Stupid”.

Desde Brooklyn ha aterrizado éste grupo formado en 2008 después de la clásica historia: dos amigos de infancia empiezan sus carreras de forma separada y su primer grupo serio alcanza una fama más que decente. Para ello The Drums ha pasado sobretodo el último año probando suerte en diversos festivales de Reino Unido y abriendo para bandas como Kings of Leon o Black Keys.

En 2009 lanzaron al mercado un EP llamado ‘Summertime’ (disco a medio camino del Single y el LP) que los situó en el panorama musical con una serie de canciones pegadizas. Hace apenas dos semanas el grupo lanzó su primer álbum con dos temas ya recogidos en éste EP y con una acogida bastante buena para un disco debut.

Summertime EP – The Drums (2009)

En este primer material de estudio de la banda americana The Drums podemos hacernos una idea muy clara de su estilo y pretensiones. El nombre del EP está muy bien elegido, pues sin duda el ambiente claramente veraniego de las canciones y del espíritu del grupo es muy elevado. Uno duda a veces que éste grupo no haya salido de California y sí de la no tan calurosa Nueva York.

De hecho, en éste disco, en el que destaca la buena producción y la suma de pequeños detalles, se puede ver una clara influencia de los Beach Boys en el sonido ofrecido por el mismo. Poner en palabras estas similitudes es un tanto redundante, desde los primeros minutos de CD podemos escucharlas claramente. Los experimentos previos de algunos miembros de la banda con la música electrónica también dejan su huella en el toque general, a pesar de haberse alejado lo suficiente de ese género. A nivel instrumental, cabe destacar que el abandono de la electrónica ha venido acompañado por la introducción de guitarras muy poperas, líneas de bajo muy destacables y muchos añadidos de producción.

El tema con el que el grupo trató de entrar en el mercado convirtiéndolo en su primer single fue “Let’s Go Surfing” y ciertamente tuvo su éxito. En la tendencia de muchas canciones del estilo que se han popularizado en los últimos 2-3 años, uno de sus fuertes ganchos viene por la repetición de una línea silbada. Sin duda es una gran elección como single y como apertura del disco.

Son estos detalles de producción como los silbidos del primer tema, las palmas y coros de “Make You Mine” los que hacen de éste EP algo con carácter jovial y ligero, muy fácil de seguir y con gancho. Canciones que desde la primera escucha se te quedan en la mente.

La parte más baja del disco la podemos encontrar después de la más que decente “Don’t Be a Jerk, Johnny”, donde el grupo añade el toque interesante de una vocalista femenina. Y ésta parte mencionada llega con “Submarine” y “Saddest Summer”. Demostrando que el grupo también puede variar del mismo registro repetitivo en el que se les podría encasillar en alguna ocasión, en “Down By The Water” se puede comprobar esto, tema en el que mantienen sus puntos fuertes en otro carácter totalmente diferente.

Éste pequeño retazo veraniego de The Drums se cierra con “I Felt Stupid” que es probablemente la canción más sólida de todas junto a Make You Mine. Combina todos los aciertos del disco y el desarrollo del tema es muy bueno. Otra gran elección como segundo single del grupo.

En general The Drums se presenta con una propuesta interesante, moderna pero a la vez reminiscente de grupos clásicos como Beach Boys (o tan dispares como The Smiths si atendemos a las primeras impresiones del LP), con una buena producción y bien diseñada para atraer de forma inmediata al público, como de hecho están consiguiendo. Ahora que vuelve el verano y su primer álbum está a la venta, podemos recuperar Summertime para nuestro reproductor de turno.

Mi ciclo musical

Deja un comentario


(pinchar en la foto para ver su tamaño real)

Esto es algo que me apetecía poner desde hace algún tiempo, una tontería que me hacía gracia, porque estoy seguro que todo el mundo se encuentra con algo parecido. Esas canciones/discos/artistas a los que recurren en diferentes momentos de algo. En este caso me he centrado en el tema más recurrente de la música universal, las relaciones. Para no dejar el post muy simplista, también voy a recomendar varios discos de los artistas mencionados:

Pink Floyd – Dark Side of the Moon

Pink Floyd – Wish You Were Here

Pink Floyd – The Wall

The Rolling Stones – Aftermath

The Rolling Stones – Beggars Banquet

The Rolling Stones – Let It Bleed

The Rolling Stones – Sticky Fingers

The Rolling Stones – Exile on Main St.

(blues)

Cream – Disraeli Gears

John Mayall’s Bluesbreakers – Bluesbreakers with Eric Clapton

Stevie Ray Vaughan – Texas Flood

Muddy Waters – Live at Newport

Albert King – Live Wire/Blues Power

Bob Dylan – Highway 61 Revisited

Bob Dylan – Blonde on Blonde

Bob Dylan – Blood on the Tracks

Bob Dylan – Desire

The Beatles – Please Please Me

The Beatles – With The Beatles

The Beatles – Revolver

The Beatles – Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band

The Beatles – Abbey Road

The Beatles – Let It Be

Jimi Hendrix – Are You Experienced?

Jimi Hendrix – Electric Ladyland

Coldplay – A Rush of Blood to the Head

Entradas más antiguas

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.